AUTORIDAD Y VERACIDAD

Bienvenidos a edificandoos, un espacio dedicado a las enseñanzas de las Escrituras sobre diferentes aspectos de la vida cristiana, y si el Señor lo permite, podremos ver también doctrinas acerca del fin de los tiempos, y cuantas cosas maravillosas el Señor quiera revelar en su bendita Palabra.

Ahora bien, veo la necesidad de empezar este espacio hablando de dos cosas fundamentales para cualquier usuario: la Autoridad de la Biblia como Palabra de Dios, y su Veracidad. Entendiendo que como creyentes, debemos recibir la Palabra con mansedumbre y obedecerla fielmente, puesto que es la palabra de Dios, y solo esta tiene Autoridad. Con respecto a la Veracidad, entiendo que algunos de nuestros usuarios, tal vez no sean creyentes, y contemplen la Biblia como un libro mas, y que no tiene veracidad suficiente.

Rápidamente quiero dirigirme a los creyentes para hablar de la Autoridad de la Biblia sobre cada aspecto de nuestras vidas.

LA BIBLIA DETERMINA MI MANERA DE VIVIR

No podemos creer la Palabra de Dios, sino la ponemos en práctica. Y lo primero que quiere Dios de nosotros, como creyentes es una vida de arrepentimiento y fe. Un arrepentimiento de vivir en pecado y de espaldas  a Dios; reconciliándonos con Dios por medio de la fe en Jesucristo, el Hijo de Dios; para vivir en la práctica de la voluntad de Dios como un estilo de vida, en obediencia a Dios en amor, por medio de Jesucristo. El arrepentimiento es el primer paso, a un proceso de santificación. Una santificación primeramente obrada por el Espíritu de Dios, y una santificación creciente en plena y armoniosa conformidad a la Palabra de Dios.

El arrepentimiento me lleva a la obediencia. En Efesios 4:22-24 la Palabra de Dios nos exhorta:

“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”

 Queda en este texto bien clara esta demanda, debemos olvidar y dejar atrás nuestra pasada manera de vivir, despojándonos de esta como si se tratase de un traje sucio; acudir a la Palabra de Dios para ser lavados y renovados en el espíritu de nuestra mente, nuestra manera de pensar; para vestirnos del nuevo hombre, que es creado según Dios, no conforme a deseos engañosos ni corrientes del mundo, sino en la justicia y santidad de la verdad.

Con este texto, y como creyentes, reconocemos que la Autoridad de la Biblia sobre nuestras vidas es total, y si seguimos leyendo los siguientes versículos, veríamos que Pablo nos habla de nuestro abandono de cualquier forma de mentira, para hablar la verdad; de nuestra manera de tener ira; de nuestro abandono de cualquier forma de robo, y nuestra motivación del trabajo (para compartir con el que tenga necesidad); de nuestra manera de hablar, que no debe ser sucia ni corrompida, sino debe aportar edificación y gracia al oyente, etc..

Queda así dicho, que la Palabra de Dios tiene la autoridad en mi vida, de determinar absolutamente toda mi manera de vivir. Esto implica, que debo conocerla y entenderla bien, en su armonía y totalidad:

“Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solo oidores, engañándoos a vosotros mismos” Santiago 1:21-22

VERACIDAD

Viviendo en una sociedad posmoderna, donde todo se relativiza, y cada opinión vale como verdad. Algunos afirmamos que hay una sola verdad, y que esta es la verdad revelada en la Biblia, la palabra de Dios. Tal afirmación siempre crea controversia, ya que si la Biblia, siendo la palabra de Dios es la verdad, no hay otra verdad posible; y siendo así la gente debería acercarse a ella para saber que ha dicho Dios. Aquellos que afirmamos que la palabra de Dios es la verdad, principalmente lo afirmamos porque hemos conocido a Dios, por su gracia abundante, por medio de nuestro Señor Jesucristo.  Ahora bien, hay razones de mucho peso, para considerar las Escrituras con temor y acercarse a ellas con confianza. Estos dos pequeños vídeos, se nos explica algunas razones y argumentos de peso. Tambien recomendamos algunos libros tales como “Mas que un carpintero” “Evidencia que exige un veredicto”(Josh McDowell). Les dejamos con los siguientes vídeos:

Un abrazo en el amor de Dios, y que Dios os bendiga.

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TOMANDO DETERMINACIONES DELANTE DE DIOS

Allan vivía en un lugar sombrío, sucio, peligroso, rodeado de gente malvada. Su barrio era un mal barrio, el cual era famoso por su alto nivel de delincuencia, y su gran índice de pobreza. Aunque Allan era en parte víctima de las atrocidades que le rodearon desde su infancia, no pensaban así todas las victimas que a manos de Allan sufrieron robos, golpes y hasta la misma muerte.

Allan estaba bajo búsqueda y captura por la policía, lo cual le impedía salir del barrio y estaba condenado a quedarse en ese barrio para toda su vida. Sabía que si se quedaba, la policía no se iba a atrever a venir a por él, pero si se le ocurría salir.. no llegaría muy lejos sin que la justicia le pusiera las manos encima.

Un día, Allan recibió una gran noticia, una noticia que cambió por completo su corazón y sus deseos. Un Justo había entrado a su condena por él, haciéndole libre de todos los crímenes que había cometido, y le había mandado un coche de regalo a la puerta de su casa, para que pueda salir de ese lugar y empezar una nueva vida.

Allan salió de su casa gritando gracias al Cielo, y alabando el nombre del Justo que ocupó su lugar. Cuando entró al coche, había una carta en la cual el Justo le explicaba que hacía mucho tiempo sufrió su condena clavado en una Cruz, y murió bajo la ira del Dios y Juez de toda la tierra, quien derramó sobre Él, el castigo por sus delitos y pecados. El Justo le explicaba en esta carta, que por puro amor hizo esto, y que le había placido regalarle esta libertad a él. A la sorpresa de Allan, el Justo estaba vivo, pues aquél Dios y Juez que le castigo en su favor, le resucitó después de entre los muertos, y le exaltó a Su diestra, porque aquél Juez, y aquél Justo, eran uno, eran un mismo ser. Allan se llenó de esperanza porque sabía por aquella carta, que un día iba a estar para siempre en presencia de su Libertador y Salvador, libre de toda sentencia y de toda relación con la maldad.

Ahora Allan se encontraba en el coche, en el cual se paseó por todo el barrio, hablando a la gente de Aquel Justo que le había librado, pues sabía a ciencia cierta que era poderoso para librar también a otros tantos de sus delitos y pecados. Sin embargo se encontró con que no todos se alegraban, y casi nadie quería saber ya de él. A su sorpresa, todos pedían que volviese a ser el mismo de antes, cuando esto a él le parecía imposible.

Después de entender que el Justo le esperaba, y que siempre iba a estar con él ayudándole en todo, Allan tuvo que tomar una determinación.

Ahora Allan podía hacer tres cosas:

– Podía quedarse en este barrio, rodeado de aquellas personas que le iban a impedir su devoción a su Salvador.

– Podía emplear su coche nuevo, para ir a visitar otras ciudades y disfrutar de una vida que nunca había tenido.

– Podía dejar su pasado atrás, sus deseos para esta vida a otro lado, y emprender un viaje lo mas directo posible hacia la voluntad de Dios.

Allan no quería vivir rodeado de aquellas personas que iban a ser de mala influencia para él, y que además no estaban dispuestas a seguir el camino del Justo; tampoco quería dedicar su vida a cosas que pertenecen a este mundo, puesto que sabía que se iban a quedar en este mundo; lo que si sabía Allan, es que la voluntad de Aquél que le había salvado, sería infinitamente mas agradable y perfecta que cualquier otra cosa que pudiese ahora concebir en su mente. Entonces Allan, dispuso en su corazón delante del Justo:

“Quiero saber cual es tu voluntad, para caminar hacia ella. Por favor ayúdame, oh mi Salvador.  En el nombre de Jesús te lo pido. Amén”

Como creyentes nos encontramos ante una situación semejante. Si Cristo nos ha salvado, estaremos llenos de alegría por la libertad que nos ha regalado; estaremos deseosos de que otras persona sepan estas tan grandes y buenas noticias ¡El Evangelio de Jesucristo! Pero además, tendremos que tomar una determinación como la que Allan tuvo que enfrentar:

¿Cual es tu determinación? ¿Te rodearás de malas influencias, y de personas que te impidan tu devoción al Señor Jesús? ¿Vas a disfrutar esta vida nueva que Dios te ha dado, empleando tu tiempo y tus esfuerzos en las cosas de esta tierra? ¿O vas a vivir en esta vida para la gloria de Dios, confiando en toda la providencia espiritual y material por parte de Dios?

Anónimo

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1 Pedro 1:1

“PEDRO, apóstol de Jesucristo, a los extranjeros esparcidos en Ponto, en Galacia, en Capadocia, en Asia, y en Bithinia,”

El autor de la carta es Pedro, a quien conocemos en los evangelios como aquél a quien le fue revelado del cielo, y confesó al Señor Jesús “Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente (Mat 16:13-17)”. También le conocemos como aquél que le dijo al Señor, “…Mi alma pondre por ti.”(Jua 13:36-38), y tambien como aquél que negó al Señor tres veces (Mat 26:69-75), como bien le dijo el mismo Señor.

Sin emabrgo, después de pentecostés, habiendo ya recibido el Espíritu Santo, el Pedro que conocíamos destacando su confesión, su emotividad, su negación al Señor en su arresto, ahora confronta a los judios diciendoles que ellos habían negado al Santo y la Justo pidiendo a cambio un homicida, y que ellos mataron al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, y los llama a arrepentirse y convertirse, como vemos en el libro de Hechos (Hch 3:11-15). ¿Que ha pasado con él? ¿No fue él el primero en negarle? ¿No huyó del Señor mintiendo? Lo que vemos es que Pedro, en muchas cosas,ha sido transformado, porsupuesto por el poder de Dios.

Ahora bien, a éste Pedro débil, imperfecto, pescador, indocto (Hch 4:13), escogió Dios para ser puesto como bien dice la carta “apóstol de Jesucristo“. Es importante reconocer la autoridad de las Escrituras, y la autoridad de la doctrina de los apóstoles. Es en ésta, donde debemos poner toda nuestra atención, búsqueda y obediencia. Es en la doctrina de los apostóles, declarados apostóles por la escritura y en la misma escritura; pues por voluntad de Dios fueron puestos como ejemplo de servicio a Dios, y por el Espíritu de Dios escribieron lo que conocemos como la doctrina Neo Testamentária, a la cual debemos estar atentos y sujetos, como bien exhortan muchas veces las cartas. Aclarando también, que si bien estamos bajo el Nuevo Pacto de la sangre de nuestro Señor, y esto anula ciertas leyes o religiosidades del AT, esto no implica en ninguna manera, que todo el AT quede anulado. Antes bien, debemos leerlo atentamente también, bajo la luz del Evangelio. Pues bien dice “Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.” (2Ti 3:16). El Nuevo Testamento anula la justicia por la ley, y afirma que la justicia es por la fe de Jesús (Rom 3:23-22), para vivir justamente; anula los sacrificios que eran imágen del sacrificio perfecto de Cristo, siendo el único capaz de expiar los pecados, y por tanto los sacrificios de animales ya no son necesarios,aunque si nos son útiles para conocer mas a Dios; y así sucede también con otras leyes, que nos enseñan sobre la justicia y santidad de Dios, y también sobre la impiedad y pecaminosidad del hombre y tantas otras cosas mas. Ante el contemplar la palabra recta de Jehová (Salmo 33:4), nos damos cuenta de nuestra inhabilidad delante de él, y redargüidos podemos darnos verdaderamente cuenta de la necesidad que tenemos de un Salvador, que es Cristo el Señor. Remarco que toda la biblia es para obedecer, en la libertad que Cristo nos ha llamado.

Por último conocemos el destino de la carta. En mi ignoráncia, laménto no poder contextualizar la situación concreta del momento, por lo cual concluímos aquí.

Resumen:

La enseñanza tal vez más importante – a mi entender – es que los apóstoles fueron los que la biblia dice y llama por nombre como Apóstoles. “Pedro, apóstol de Jesucristo..” sabemos a ciéncia cierta, biblicamente que Pedro, es un apóstol de Jesucristo y que a su doctrina podemos estar sujetos con plena confianza y gozo. Que hoy en día algunos se atrevan a decir que son apóstoles.. cuando la biblia me lo declare de esa misma forma, entonces lo creeré. Todo siempre tiene que conformarse a la Escritura, y si se sale de ella estamos en un error. Que el Señor nos ayude a discernir y entender bien lo que Él nos quiere verdaderamente enseñar.

Bendiciones a todos.

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